Entre tantas fórmulas para conseguir el look perfecto, Tory Burch propone algo bastante liberador: recuperar el gusto por probar. Para primavera-verano 2027, la diseñadora parte de cómo las mujeres construyen su guardarropa, mezclando piezas por su belleza, su utilidad y también por ese detalle que les saca una sonrisa. Vestirse puede ser una de las partes más divertidas del día.
Tory Burch quiere que dejemos de tomarnos la moda tan en serio
Colores inesperados, accesorios con humor y Valentina Ferrer entre las asistentes: la propuesta de Tory Burch para primavera-verano 2027 invita a disfrutar vestirse.
Presentada en el Isamu Noguchi Sunken Garden de Nueva York, la colección reúne feminidad opulenta y sentido práctico estadounidense. O, traducido al clóset: prendas fáciles de llevar con suficientes sorpresas para que combinarlas tenga su gracia.
Un poco de exceso le viene bien al look
Los tejidos deportivos, las faldas a la cadera y los pantalones con jareta sirven como punto de partida. Sobre esa base aparecen bordados metálicos, texturas elaboradas y plumas hechas a mano que caen sobre los hombros o adornan las bolsas. Incluso los abrigos de ópera adquieren la soltura de una gabardina favorita.
Valentina Ferrer lleva la conversación fuera de la pasarela
Entre las asistentes estuvo Valentina Ferrer, quien también incorporó una bolsa Romy de Tory Burch a sus looks durante NYFW. Su presencia abre otra lectura de la colección: cómo una pieza de la marca encuentra lugar en un estilo personal, más allá del styling del desfile.

La invitación de Tory para la próxima primavera queda clara: mezclar con más libertad, darle una oportunidad al color y dejar espacio para lo inesperado. El clóset también puede ser un lugar para jugar.

